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El Balneario de Punta Sal
El Balneario de Punta Sal empezó a colonizarse en la década de los 60´s con unas cuantas casas aisladas al borde de la playa, en la zona norte de la punta “Punta Sal”, luego las casas fueron aumentando en la punta y hacia el sur de la misma, en donde la playa semiexpuesta y los cerros dejaron una estrecha franja de terreno ó en terrenos que fueron ganados al mar mediante el movimiento de tierras y la construcción de terrazas elevadas, posteriormente en esta zona de la punta y hacia el sur, se construyeron casas en segunda fila y algunas en la pendiente de los cerros. Finalmente en la zona norte de la punta, donde hay mayor amplitud de terreno (limitado posteriormente por el muro de contención de la quebrada) se construyeron casas en segunda fila en tercera, cuarta y hasta quinta fila.

Los tiempos han cambiado y el balneario de Punta Sal ha ido creciendo junto a casas antiguas de un solo piso, de arquitectura simple y acabados básicos hay muchas casas nuevas de uno o dos pisos, con moderna arquitectura y acabados y hay también varios hostales, hoteles y restaurantes.

La demanda de hospedaje también ha aumentado y hay épocas en que los hostales y hoteles están copados por un sector turístico que cada vez más prefiere en el norte una playa menos concurrida y más ordenada. Hay muchas casas y bungalows que podrían aumentar con amplitud y comodidad las expectativas de un sector importante de la demanda turística, sin embargo algunos propietarios se reservan la exclusividad del uso de su propiedad y algunos otros ven difícil desde la lejanía ofertar, mantener y controlar un alquiler, no obstante se observa un aumento del ofrecimiento de alquileres.

Ciertamente la valorización de Punta Sal ha impulsado su crecimiento, no obstante, el seguimiento de las normas vigentes de los usos y costumbres en la playa y alrededores es fundamental para el mantenimiento de su belleza natural y amplitud así como para el mantenimiento del orden, seguridad y tranquilidad diurnas y nocturnas, condiciones que coinciden principalmente con los intereses de familias y parejas y que felizmente aún se preservan y hacen de Punta Sal un espacio privilegiado en las playas del norte del Perú.